lunes, 14 de septiembre de 2015

Parcial domiciliario (Re-hecho)

Parcial domiciliario (Re-hecho)


Denotación: Un estacionamiento muy amplio y vacío, limpio y bastante iluminado. En el frente un sillón de cuero negro con forma de ‘L’, en él, sentada con un brazo extendido sobre el respaldo, una señora mayor delgada con uñas largas pintadas con esmalte negro y pelo blanco recogido hacia atrás. La mujer usa sandalias de taco, anillos, pulseras, un collar de perlas y un elegante vestido azul oscuro que deja ver su pierna izquierda mostrando que podría llevar ropa interior. La mujer mira a otra que está parada frente a ella, una mujer delgada pero más joven, con las uñas pintadas del mismo color pero más cortas, semidesnuda, usando tacos aguja negros muy altos, ropa interior de cuero negra de varias piezas, y una máscara de cabeza de caballo cubriendo su cabeza y su pecho.

Connotación:
-Trucaje: En la imagen se presenta trucada la máscara de caballo para que parezca una cabeza real, de carne y hueso, viva y parte del cuerpo de la mujer, aunque a su vez presenta los bordes de la misma para mostrar que no deja de ser una máscara. Su connotación en la imagen remite a la deshumanización de la joven (reduciéndola a la condición de ‘animal’) y al ocultamiento de la identidad (cubriendo su cara).
-Pose: La mujer mayor se encuentra sentada, con una pose que si bien parece relajada está tensa para mantener una postura elegante. Deja ver su pierna hasta la cintura mostrando sensualidad, su brazo izquierdo apoyado mostrando relajación, y su cuello y brazo derecho tensos mostrando una actitud interesada y examinadora. Con su mirada examina a la otra mujer. La expresión de su cara y toda su pose dan a entender que posee mucho poder y cierta soberbia. La mujer joven, por el contrario, tiene una pose que muestra debilidad, indefensa y frágil, y por los gestos de flojera de sus manos, con inseguridad. Se encuentra frente a la otra mujer para ser examinada.
-Objetos: El sillón de cuero, los tacones, ropa interior, vestido y joyas remiten a una posición de alto poder adquisitivo en la sociedad, junto con gran presencia de moda y elegancia. El sillón, los tacones negros y la ropa interior de cuero remiten a una situación más íntima, relacionada con el mundo del sadomasoquismo y lo sexual. Todos estos elementos cargan la imagen con lujuria, exoticidad y perversión.
-Fotogenia: Los personajes se encuentran iluminados por luces frías que abarcan toda la escena, minimizando al límite las sombras de los personajes y concentrando la atención en los mismos. La luz es suave para la joven, con objeto de mostrar suavidad en su piel y embellecerla. Para la mujer mayor la luz es más dura, iluminándola por completo y acentuando sus arrugas para que sobresalga en la foto su edad, dándole un aire de severidad. La mujer mayor presenta un contraluz en la parte de su cabeza, que la separa del fondo, y la joven una luz de relleno en su cuerpo. La situación está dada con una iluminación fría en lo central y luces cálidas en el fondo, junto con pequeñas zonas subexpuestas. La puesta de luces centra la situación sutilmente en los personajes, otorgando rasgos de poder, severidad y antigüedad a la mujer mayor, y de suavidad, juventud (en sentido de ‘nuevo’, ‘reciente’) y cierta timidez (dada por la luz de relleno tenue) a la joven.
-Esteticismo: La estética de la imagen resalta las texturas de los objetos y de los personajes, y se enfoca en la corriente de los fotógrafos surrealistas al utilizar un lugar público y común para mostrar una escena exótica y privada, junto con el elemento casi fantástico de la máscara.
-Sintaxis: Isotópica en cuanto al primer plano de la situación (las mujeres y el sillón) remitiendo aquellos al ámbito del poder, la moda y el sadomasoquismo, y alotópica en cuanto a esa situación con el lugar (el estacionamiento) que hace referencia a lo público, vulgar y oculto. Si bien ambas escenas remiten a situaciones ocultas, aquí se presentan en lugares contrastantes para crear en el espectador sensación de confusión y rareza.

Retórica: en la imagen se presenta el recurso retórico de la metáfora y la metonimia ya que la cabeza de caballo remite al animal en sí (el caballo), el cual además es comúnmente asociado con la virilidad (algo que entra en juego con las significaciones presentes en la imagen). A su vez, las poses de los personajes y la cabeza de caballo hacen una metáfora de la compra de la sexualidad y del cuerpo, y consigo del tráfico de personas para la prostitución con la mafia de poder que maneja la misma. Otra metáfora presente es la del poder, dando a entender que con dinero se pueden comprar hasta personas (creando un nuevo nivel de esclavismo)


La imagen habla de varios temas, como del mundo de la moda y el desenvolvimiento de las personas en aquel ámbito, proceso que transcurre oculto para la sociedad en general. También habla del sadomasoquismo y de la perversión de las clases altas, del tráfico de personas y las poderosas mafias que lo organizan, y que con el poder suficiente se pueden comprar personas en una nueva forma moderna de ‘esclavismo económico’ o de clases, deshumanizando a las personas. La imagen juega con el lado ‘oculto’ de la sociedad poniéndolo en un espacio público, mostrándonos que hay algo más allá de lo que vemos comúnmente y que ocurre todo el tiempo sin que seamos conscientes.